HORIZONTES

En Cosmología podemos definir
algunas distancias que tienen ciertas propiedades especiales y que es
conveniente conocer.
El Radio de Hubble rH es la distancia a la que la velocidad de recesión de una galaxia es igual a la velocidad de la luz. La velocidad de recesión de una galaxia viene dada por la relación v = dr/dt = H r. H es la constante de Hubble y r es la distancia entre las galaxias que se separan.
Igualando a la velocidad de la luz, v=c, c=Hr, luego rH = c/H = 3000 h-1 Mpc, con h = H/100 .
El radio del universo observable es la distancia a los objetos más lejanos que podemos observar en principio debido al viaje finito de la luz desde el Big Bang. Esos objetos tendrán un desplazamiento al rojo virtualmente infinito. La distancia propia puede ser definida como la distancia recorrida por la luz c dt amplificada por la expansión del universo en una cantidad directamente proporcional al cambio del factor de escala a(t0)/a(t) = 1/a(t) = (1+z). El horizonte de partículas representa el radio del universo observable.
El Radio del universo visible. La radiación electromagnética más primitiva que podemos observar, el fondo cósmico de microondas, proviene de la época en la que los electrones se combinaron con protones para formar hidrógeno (a unos 3000 grados) y corresponde a un desplazamiento al rojo de unos 1.100, cuando el universo tenía unos 300.000 años de edad.
Horizonte de eventos. Corresponde a la distancia de los objetos más lejanos que podremos observar en un futuro arbitrariamente lejano. El horizonte de eventos separa aquellos objetos en su interior que podremos observar en algún momento de aquellos objetos que jamás podrán ser observados por hallarse fuera del cono de luz futuro del observador.
Veamos las características de
estas distancias especiales en diferentes modelos de universos. Empecemos por
un caso matemáticamente sencillo (veremos que conceptualmente no lo es tanto):
Esta
situación podría darse idealmente en un universo vacío de materia y con una
constante cosmológica igual a cero.
La constante de Hubble puede calcularse en este modelo como H0 =1/a
da/dt = 1/t0 y no es más que la inversa de la edad del universo o
tiempo de Hubble. Y por tanto el radio de Hubble será
rH = c/H0 = c t0. Los objetos que están a esta
distancia se alejarán del observador a la velocidad de la luz. La distancia a
un objeto puede calcularse como la distancia recorrida por la luz c dt
amplificada por la expansión del universo en una cantidad directamente
proporcional al cambio del factor de escala a(t0)/a(t) 1/a(t) =t0/t
= (1+z). El desplazamiento al rojo de los objetos en la esfera de Hubble tienen
que cumplir log (1+z) = 1 y por tanto z = e - 1 = 1,718.
Observamos así
algo importante. La esfera de Hubble no es un horizonte cosmológico. En
principio podemos observar tranquilamente una galaxia situada más allá de la
esfera de Hubble, de mayor desplazamiento al rojo que 1,718 y por tanto que se
aleje a una velocidad mayor que c. Tenga el lector en cuenta que esto no
contradice la relatividad especial porque la galaxia no es capaz de viajar más
rápido que un rayo de luz que se mueva en sus proximidades. En realidad, la
velocidad de una galaxia comparada con la luz que se mueve en sus inmediaciones
es como mucho del orden de unos centenares de km/s (su velocidad peculiar).
Vemos además que la velocidad a la que se aleja del observador la esfera de
Hubble es drH/dt = c. Esto significa que la esfera de Hubble se
aleja del observador a la misma velocidad que las galaxia que se encuentran
sobre ella. Por tanto, la cantidad de galaxias (más específicamente la cantidad
de materia) que permanecen dentro de la esfera de Hubble es constante con el
tiempo.
Si ahora
intentamos calcular la distancia al horizonte de partículas, vemos que la
integral correspondiente diverge. Eso significa que no hay horizonte de
partículas o que en principio podemos observar todo el universo. ¿Pero cómo
puede ser esto así si el universo fuera arbitrariamente grande?. La razón es
extraña desde el punto de vista intuitivo. Por muy alejadas que se encuentren
dos galaxias en una determinada época, siempre encontramos un tiempo finito en
el pasado donde se encontraban a una distancia lo suficiente pequeña para que
la luz pudiera viajar entre ellas en el resto de tiempo disponible hasta dicha
época. Esta es una propiedad bastante curiosa de los modelos de expansión
lineal.
La ausencia
de un horizonte de eventos dependerá de que el tiempo de expansión sea finito o
infinito en el futuro. En un universo con un parámetro de expansión que aumenta
linealmente con el tiempo, el tiempo de expansión disponible es en principio
infinito y por tanto no existe un horizonte de eventos. En principio, si
dejamos pasar el tiempo suficiente siempre podemos recibir la luz de un objeto
por muy distante que se encuentre.
Universo de
Einstein-de Sitter. a(t) = (t/t0)2/3
El universo
de tipo Einstein-de Sitter es el caso más sencillo de universo dominado por
materia y, consecuentemente, en expansión desacelerada.
La constante
de Hubble en este caso puede ser calculada como
H0 =1/a da/dt = 2/(3 t)
Por tanto, el
radio de Hubble será
rH = c/H0 = 3/2 c t0
Los objetos
que están a esta distancia se alejarán del observador a la velocidad de la luz.
La distancia r a un objeto puede calcularse como la distancia recorrida por la
luz c dt amplificada por la expansión del universo en una cantidad directamente
proporcional al cambio del factor de escala a(t0)/a(t) =
1/a(t) =(t/t0)-2/3 = (1+z). Por tanto tendremos que la
distancia a un objeto de desplazamiento al rojo z viene dada por una expresión
donde vemos que el desplazamiento al rojo de los objetos en la esfera de Hubble
tienen que cumplir
2 [1-(1+z)-1/2] = 1 ó z = 3
La esfera de
Hubble se aleja del observador a una velocidad igual a 3/2 c, lo que
significa que las galaxias que se encontraban fuera de esta esfera la cruzan
hacia el interior a una velocidad relativa de 1/2 c. En otras palabras, el
número de galaxias dentro de la esfera de Hubble aumenta con el tiempo.
Vemos por
tanto que galaxias (superlumínicas) que se encuentran en algún momento fuera de
la esfera de Hubble terminan por entrar y convertirse en sublumínica. La luz
emitida por esta galaxia empieza en algún momento a acercarse al observador
terminando por alcanzarlo en algún momento.
¿Y el
horizonte de partículas?. Si calculamos la integral
rP = r (z®¥) = 3 c t0
obtenemos una
respuesta finita, lo que implica la existencia de un horizonte de partículas y
por tanto un universo observable finito.
La velocidad
de recesión del horizonte de partículas es de 3 c, mientras que la velocidad de
recesión de las galaxias es
v = H0 rP = 2/3 t0
3 c t0= 2 c
lo que
implica que nuevas galaxias entran en el universo observable a velocidad c, y a
medida que transcurre el tiempo podemos ver mayor parte del universo. A
consecuencia de esto, el modelo de Einstein-de Sitter carece de horizonte de
eventos.

Los universos
de tipo de Sitter tienen gran importancia en el escenario conocido como
inflación donde el universo se expande exponencialmente con una tasa de
expansión tremenda (doblando su tamaño unas 80 veces en 10-33 s).
En este caso,
la constante de Hubble permanece realmente constante con el tiempo, pues
H = 1/a da/dt = 1/t0
donde t0
representa en este caso un tiempo característico de expansión que no tiene por
qué tener ninguna relación en principio con la edad del universo. Por ello es
más conveniente escribir el parámetro de expansión como
a(t) = exp [H (t-t0)]
Siendo t-t0
el intervalo de tiempo considerado.
Debido a la constancia de la constante de Hubble, el radio de Hubble permanece
fijo. Por tanto, las galaxias saldrán del radio de Hubble a la velocidad de la
luz.
Tendremos que
la distancia a un objeto de desplazamiento al rojo z viene dada por
r(z) = c z/H
Y los objetos
que se encuentre a desplazamiento al rojo z = 1 se alejan del observador a la
velocidad de la luz.
El horizonte
de partículas se encontraría a una distancia r (z®¥) y por tanto
arbitrariamente lejos del observador. En otras palabras, un universo tipo de
Sitter carece de horizonte de partículas y podemos decir que todos los objetos
estuvieron en algún momento suficientemente cerca para que la luz pudiera
llegar hasta nosotros (este hecho implica que inflación resuelva el problema
del horizonte).
Sin embargo,
debido a que los objetos salen de la esfera de Hubble a la velocidad de la luz,
la luz de objetos que se encuentren más allá de la esfera de Hubble (z > 1)
empezará a alejarse del observador, y por tanto, sucesos que ocurran ahora
mismo a distancias mayores que el radio de Hubble no serán nunca
observables aún en un futuro arbitrariamente lejano. La esfera de Hubble
actúa por tanto como un horizonte de eventos.
Una
manera intuitiva de entender la existencia de los diferentes tipos de
horizontes es mediante el uso de diagramas espacio-tiempo conformes. En un
diagrama espacio-tiempo conforme, se representa en el eje horizontal la
distancia comóvil r frente al tiempo conforme t en el eje vertical siendo
t = ò dt/a(t) . En esas coordenada los rayos de luz tienen trayectorias rectas
de la forma r = t0 -t siendo t0 el tiempo conforme en el
momento de observación.
El observador
se encuentra en el punto O. El radio del universo observable es la distancia OP
formada por todos los objetos desde donde ha podido llegar la luz (líneas
rojas) hasta el observador en algún momento desde el Big Bang (línea horizontal
inferior del diagrama). El momento en que el fondo cósmico de microondas
empieza a viajar libremente sin interaccionar con la materia (indicado con la
línea horizontal azul) marca el límite del universo visible (distancia OD).
Es
importante apreciar el hecho de que los sucesos indicados con c son los sucesos
más lejanos del observador que han podido ser influidos por lo sucedido en su
pasado mutuo. Por simple geometría se puede ver a partir del triángulo en rojo,
que esta distancia mínima OC = OP/3. En otras palabras, objetos que se
encuentren en direcciones opuestas del cielo y situados en menos de 1/3 del
radio universo observable están causalmente conectados.
También
se puede notar que si la integral ò dt/a(t) diverge cuanto t®0 estaremos
en un universo con edad conforme infinita (aunque su edad sea finita) y por
tanto sin horizonte de partículas, pues en principio los rayos de luz pueden
proceder de cualquier objeto, por muy alejado que se encuentre. Esto se puede comprender
fácilmente en el diagrama prolongando el eje vertical infinitamente hacia el
pasado.
El
otro caso interesante es cuando la integral ò dt/a(t) converge cuanto
t®¥. En este caso estaremos en un universo limitado en el futuro en
tiempo conforme y con un horizonte de eventos.
Modelo
con constante cosmológica

En la
figura de Lineweaver 2003 se pueden ver tres representaciones
espacio-temporales equivalentes de un universo con Wm ~ 0.3 y Wl
~0.7 en el que –según parecen indicar observaciones recientes– nos hallamos. La
línea central vertical corresponde al observador comóvil. Las líneas
discontinuas representan las líneas de mundo de galaxias lejanas etiquetadas
por el desplazamiento al rojo que mide el observador hoy en día.
El
primer recuadro es una representación de la distancia propia frente al tiempo
de expansión como medido por el observador comóvil. En el pasado inmediato del
observador, el cono de luz es un cono (como en relatividad especial). Pero a
medida que nos vamos al pasado toma forma de lágrima, de tal forma que la luz
que nos llega hoy en día de los objetos más lejanos estuvo alejándose de nosotros
en los primeros eones de expansión, una característica común a todos los
modelos de un universo en expansión.
En el
segundo recuadro se elimina la expansión del universo al representar la
distancia comóvil radial (fija para cada galaxia) en lugar de la distancia
propia. En esta representación podemos observar cómo el horizontes de eventos
se estrecha contra el observador a medida que el futuro del universo está
dominado por el efecto de la constante cosmológica. El universo se comporta
como un modelo de deSitter, donde la esfera de Hubble actuará como horizonte de
eventos y las galaxias lejanas irán desapareciendo paulatinamente de nuestra
vista hasta que sólo podamos contemplar las galaxias más próximas que tienen
hoy en día desplazamientos al rojo considerablemente menores que la unidad.
El
tercer cuadro es un diagrama conforme espacio-temporal donde se puede observar
cómo las galaxias más lejanas que podemos observar (horizonte de partículas) se
hallan hoy en día a 47 mil millones de años luz. Vemos como en sólo 13,5 mil
millones de años de expansión, ha dilatado las distancias entre las galaxia de
tal forma que los fotones se mueven por el espacio comóvil a una velocidad que
en cada momento es c/a(t) = (1+z) c.
Horizontes de partículas
en los escenarios inflacionarios
De acuerdo
con los escenarios inflacionarios, una expansión exponencial ocurrió en el
universo muy temprano cuando habían transcurrido unos 10-35 segundos
desde el Big Bang y la energía característica rondaba la escala de Gran
Unificación (~ 1015 GeV).
Dicha
expansión exponencial duró una cantidad finita (y muy pequeña) de tiempo de tal
forma que las escalas de distancia crecieron en un factor enorme que podemos
poner como
a(tf)/a(ti) = eN
siendo
a(tf) el parámetro de expansión en el momento de finalizar el
periodo inflacionario, a(ti) el parámetro de expansión en el momento
inicial de inflación y N una medida apropiada del incremento de la escala de
distancias.
En una
expansión exponencial el parámetro de expansión evoluciona como
a(t) = a(ti) exp [H (t-ti)]
Un
observador después de que haya ocurrido la transición inflacionaria verá el
horizonte de partículas a una distancia
rP = c ò0tfa(tf)
dt/a(t) =c ò0tia(tf) dt/a(t) + c òtitfa(tf)
dt/a(t)
Despreciando
la contribución del universo preinflacionario y teniendo en cuenta que
da(t) = H a(t) dt tenemos que
rP = c/H a(tf) òa(ti)a(tf)da/a2(t)
= c/H {a(tf)/a(ti)-1}
Luego
rP = c/H {eN-1}
y el horizonte se aleja del observador durante la inflación a una velocidad
superlumínica
drP/dt= c/H eN dN/dt =
c eN
y
mientras que una partícula situada en el horizonte del observador se aleja a
una velocidad
v = H rP = c {eN-1}
donde
se ve fácilmente que el horizonte traspasa a las partículas que se hallan en él
a velocidad c, como debe ser siempre el caso.
Puesto que el radio de Hubble permanece constante a una distancia c/H, todas
las partículas son barridas mucho más allá del radio de Hubble por el periodo
inflacionario. Sin embargo, cualquier partícula que se encontrara dentro del
universo observable antes de inflación permanecerá dentro del universo
observable después de inflación.
© Javier de Lucas