PREDICCIONES DE EINSTEIN

La
Teoría de la Relatividad restringida de Albert Einstein sólo era
válida para sistemas inerciales (sin aceleración) y Einstein
quería hacerla extensiva también a sistemas acelerados. La
gravedad tiene algo especial que no tiene ningún otro campo, y es que no
podemos anularla ni aislarnos de ella mediante barreras, cosa que sí
podemos hacer, por ejemplo, en campos electromagnéticos. Su
omnipresencia nos lleva a pensar que el sistema inercial sin ninguna
aceleración de la relatividad especial NO EXISTE y sólo nos vale
como aproximación.
Como Einstein dijo en 'El significado de la relatividad': "¿Cuál es la justificación de nuestra preferencia por los sistemas inerciales frente a todos los demás sistemas de coordenadas, preferencia que parece estar sólidamente establecida sobre experiencias basadas en el principio de inercia? La vulnerabilidad del principio de inercia está en el hecho de que requiere un razonamiento que es un círculo vicioso: Una masa se mueve sin aceleraciones si está lo suficientemente alejada de otros cuerpos; pero sólo sabemos que está suficientemente alejada de otros cuerpos cuando se mueve sin aceleración"
Todo
esto nos lleva a pensar que la gravedad y el espacio están unidos entre
sí de tal forma que son un solo objeto. El problema lo
resolvió Einstein gracias al teorema de igualdad entre masa inercial y
gravitatoria (ya comprobado antes de Einstein mediante la experiencia de
Eotvos. Sólo en caso de ser numéricamente iguales las masas gravitatorias e inerte resulta la
aceleración independiente de la naturaleza del cuerpo)
(Masa inerte).(Aceleración)=(Intensidad
del campo gravitatorio).(Masa gravitatoria)
Como
dijo Einstein:
"Es
evidente que sólo en el caso de ser numéricamente iguales las
masas gravitatoria e inerte resulta la aceleración independiente de la
naturaleza del cuerpo"
y dos ideas:
1- El
llamado "Principio de equivalencia" entre sistemas de coordenadas
acelerados y otros en presencia de un campo gravitatorio (muy vinculado con el
teorema de igualdad entre masa inerte y gravitatoria)
2-
Aceptando que todo sistema acelerado es inercial localmente en un diferencial
de tiempo de la misma forma que podemos considerar la velocidad como constante
si sólo consideramos un diferencial de tiempo.
Como
dijo Einstein:
"No
es posible, por lo tanto, elegir sistemas de coordenadas para las cuales las
relaciones métricas de la teoría especial de la relatividad sean
válidas para una región finita. Pero el invariante ds existe siempre
para dos puntos (sucesos) próximos del continuo."
Aplicando
el Principio de equivalencia, imaginemos que todo sistema acelerado puede
considerarse como un sistema inercial pero situado en un campo gravitatorio.
Igualmente podemos asimilar todo punto o región de un campo gravitatorio
a un espacio en estado de aceleración. Partiendo de este supuesto y
aplicando las ecuaciones de Minkowsky, éstas se convierten en unas
ecuaciones que equivalen a decir que los ejes de coordenadas son curvos, o sea,
que el espacio se curva hacia la cuarta dimensión en presencia de un
campo gravitatorio. De este modo tenemos que el espacio-tiempo ya no es
euclídeo, como se suponía en el espacio cuatridimensional de
Minkowsky de la Relatividad Especial, sino que sigue la geometría
de Riemman.
La
conclusión a la que se llega es que la gravedad no es una fuerza en
sí misma sino que sólo es el resultado visible de una
deformación del espacio-tiempo a causa de la presencia de una masa.
De este
modo Einstein dedujo que el espacio se curva alrededor de una masa de tal forma
que un rayo de luz que pasara rozando esa masa se desviaría justo el
doble de lo que lo haría si estuviera afectado por la gravedad desde un
punto de vista clásico (como partícula en movimiento newtoniano).
Einstein obtuvo,
realizando algunas aproximaciones, que la desviación en radianes
debía ser:

que (para GM/c2 = 1475 y r = 6.96
. 108m ) nos proporciona una
predicción de un ángulo de 1,75 segundos de arco en un rayo de
luz que pase rozando el Sol. (En realidad Einstein hizo en 1911 una primera
predicción que daba sólo 0,875 segundos, pero más tarde,
en 1915, cuando completó su teoría de la Relatividad General,
rectificó sus cálculos hasta los 1,75 s que resultaron correctos)
En los
eclipses solares se ha comprobado que realmente ocurre así (las
estrellas situadas al borde del astro se encuentran realmente tras él
siguiendo una desviación de 1,7° de media), y aunque en las primeras
comprobaciones se obtenían unos errores relativos altos, se han realizado
mediciones con radiotelescopios observando cuasars al pasar por detrás
del Sol y se observa un error menor del 1% respecto a la teoría de
Einstein. Esta fue una de las tres predicciones que Einstein realizó para que
comprobaran su teoría.
La segunda
predicción que realizó fue demostrar que el eje mayor de la órbita de
mercurio (que es elíptica) giraba 43 segundos de arco cada 100
años, aparte de los efectos que producen en su órbita la
atracción del resto de los planetas. Este hecho ya había sido
observado en años anteriores a la teoría de Einstein y
había podido ser explicado satisfactoriamente.
La
tercera predicción se basó en (en realidad los cálculos
correctos se realizan por medio de cálculo tensorial en geometría
riemanniana, pero aquí lo explicamos por el principio de equivalencia)
asignar a todo cuerpo en un campo gravitatorio una energía
cinética igual a la energía potencial que tendría a causa
del campo gravitatorio, lo cual equivale a asignarle a ese cuerpo una
velocidad: la velocidad de escape de un campo gravitatorio, con la que un
cuerpo en órbita perdería su órbita elíptica para
pasar a una órbita parabólica.
Como Ec
= ½ m v² y Ep = G m M /r obtenemos una velocidad

siendo G la constante de gravitación universal, M la masa que produce el
campo gravitatorio (planeta, astro) y r la distancia desde el centro del astro
hasta el punto determinado del campo gravitatorio que estamos analizando.
Entonces, como toda velocidad produce una disminución del ritmo con que
transcurre el tiempo

en el seno de un campo gravitatorio también se frenará el
tiempo: el tiempo pasará más aprisa en el espacio lejos de toda
atracción gravitatoria que por ejemplo en la superficie de la Tierra.
Sustituyendo la penúltima ecuación en la última, podemos
obtener para cualquier astro:
![]()
Esto ha
sido comprobado hace unos años por medio de relojes atómicos
sincronizados, transportando uno de ellos en un avión a elevada altura
durante un largo periodo de tiempo y comparando luego ambos relojes. El
resultado fue que el reloj que se quedó en tierra atrasó un poco.
La predicción que realizó Einstein para comprobar esta idea fue
que la luz emitida por una estrella debía tener un espectro algo
desplazado hacia el rojo, o sea que la luz emitida tendrá una frecuencia
menor de lo normal debido a que todos sus electrones vibrarán con
más lentitud a causa de esa detención parcial del tiempo.
|
CALCULO DE LA
RELACIÓN ENTRE FRECUENCIAS Por
el principio de equivalencia la relación entre las frecuencias
debería ser |
Otra
comprobación de este enlentecimiento del tiempo se ha realizado
midiendo el tiempo transcurrido desde que se envía una señal a
una sonda espacial hasta que se recibe la respuesta. Si la sonda está
en conjunción superior con el Sol, las señales pasarán
rozando el Sol para ir de la Tierra a la sonda y viceversa, viajando algo
más lentas en las cercanías del Sol y produciéndose un
retraso respecto a lo previsto. Esto se ha comprobado con las naves Mariner 6
y 7 y con un retraso estimado de 200 µs se ha cumplido dentro de un
error del 3 %. |
Por
otro lado por la misma equivalencia vista tendremos que las varillas de medir
deben encoger en presencia de un campo gravitatorio, lo que nos lleva a
un espacio no euclideo sino deformado en presencia de una gran masa
gravitatoria.
Estas
son tres predicciones que realizó Einstein cuando publicó su
Teoría de la Relatividad General. A partir de aquí se han
deducido otras consecuencias, algunas de las cuales han sido comprobadas y
otras aún no. Lo que se suele usar habitualmente para tratar la
Relatividad General es la métrica de Schwarzschild, aunque para ello es
necesario manejar aceptablemente la métrica de Minkowsky.
© 2006 Javier de Lucas